A 15 minutos de la Ciudad, camino a Magdalena, hay barrios incipientes rodeados de campos donde todavía pastan las vacas y las ovejas. El paisaje campestre tiene de por sí su encanto. Lo que no se ve, pero sufre cada vez más gente, es la inseguridad que va en aumento constante.
Se trata del barrio La Hermosura, a la altura del kilómetro 13 de la Ruta 11, un complejo que se compone de casas en construcción, con vecinos que se van incorporando, y de quintas ocupadas por lugareños hace tiempo.
También conocido como las Lomas de Copello, el barrio en cuestión es asediado por ladrones que, a la luz de los hechos, analizan y esperan el momento exacto para actuar.
Eso fue lo que le pasó a Gabriel, hace unos diez días. “Había salido a trabajar y aprovecharon para meterse en mi casa. Rompieron una ventana, entraron a revisar todo y me robaron varias máquinas para trabajar en el campo”, contó.
Al hombre también le sustrajeron una cantidad de plata que no trascendió. El consideró que La Hermosura se convirtió en un terreno “muy bravo” para los que viven allí, alejados del trajín urbano pero también de las dependencias policiales y puestos de control.
“Esperan a que te vayas y te sacan todo. Siempre hacen así”, lanzó Gabriel.
A unos 100 metros de ahí vive José, que padeció uno de los antecedentes cercanos en el tiempo. Pasó hace alrededor de un mes, en horas de la tarde.
Por entonces, algunos testigos vieron a un grupo de sospechosos que rondaban esa antigua casa de estilo campestre, que circulaban en dos motos.
En rigor, nadie supo si eran esos los ladrones que terminaron por llevarse un televisor LCD y varias garrafas, sencillamente porque era lo único de valor que quedaba ahí.
Es que en esa misma casa ya habían entrado el año pasado. Aquella vez anterior, los delincuentes revisaron la parte del domicilio donde vive una señora de 90 años.
Ella atesoraba algunos ahorros que terminaron en manos de los ladrones. Nadie supo de cuánto dinero se trataba ni quiénes fueron los responsables.
Fuentes policiales admitieron que en las últimas horas se registró un nuevo caso, a la altura del kilómetro 13 y medio de esa ruta, aunque no trascendió mayor información al respecto.
La situación va camino a irse de las manos. Por eso es que algunos vecinos planean enviar una nota a jefes policiales y judiciales para que intervengan.
Por lo bajo, más de una persona en el barrio le endilga la responsabilidad de los robos a gente de barrio Aeropuerto. También se apuran a señalar a chicos jóvenes. La tendencia empuja a, por ejemplo, José, a protegerse como si estuviera en la ciudad: con rejas por todas las ventanas.
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